Corrí y corrí, con el corazón a punto de salir de su lugar,
Con el miedo y las lágrimas que petrifican,
Con el frió y el viento en mi rostro,
Escuche los aullidos detrás de mi, y las sombras cobraban vida mientras seguían mis huellas, escuche el murmullo del viento decir palabras incomprensibles mientras golpeaba mi cara, quebrando mis pensamientos.
La hierba y las rocas mojaban mis pies, la luz de la luna era la única amiga que me decía por donde ir, aunque ella fuera la causante de quienes me seguían.
Corrí y corrí mientras mis esperanzas de salir con vida de allí huían más rápido,
Corrí y corrí mientras trataba de tragarme la sed que sentía por tomar esos cuerpos,
Y de repente, mi mente trabajo en un segundo. Si iba a morir, ¿Por que no hacerlo más interesante?
Pare en seco y di la vuelta asía mis agresores, quede cara cara con uno de ellos y los demás me rodearon... Mis dientes afilados fueron tocados por mi lengua, como para advertirles que se prepararán...
-Lleva me a la inconsciencia y camina conmigo - murmure al viento, mientras me avalanzaba sobre el gris, aquel agresor obscuro que tanto recordaba...
Mis dientes contra los suyos, mi veneno contra el de el. Mi carácter contra el suyo, mi alma a muerte con el.
Arroje al suelo con la poca vida que me quedaba, y abracé al siguiente y al siguiente que se me avalanzaba. Quería que terminara pronto, sabía que no tenía oportunidad contra 7 hombres lobo.
Y de repente, de el empezó bosque apareció el...
Un joven alto, rubio de cabello crispado, botas de piel y ojos verdes que se perdían en el bosque. El alto cazador se lanzo contra sus presas, creyendo que mi alma, maldita, aún podía salvarse.
Tomo su arco y una flecha, y disparó a los lobos muertos de hambre.
Mire desde el suelo, con un corte en la garganta que me impedía gritar.
El joven cazador lleno de sangre la punta envenenada de sus flechas, y mancho aún más sus manos mientras impedía que la sangre que ya brotaba de su torso escapara...
Esa dulce sed, esa dulce noche...
La vista no tomo fe, se me ha nublado... Y no recuerdo mucho más...
-Lleva me a la inconsciencia y camina conmigo- pero ya era tarde, me había sumido en el sueño profundo que nadie espera pero que todos saben que ha de llegar... Y mi ultimo viaje, maldito por cierto, sería unirme a los demás danzantes del tiempo en el sueño de Morfeo que jamas terminaría...
Pero aún en la obscuridad de las tinieblas, vi su rostro sobre el mio, lleno en sangre respirando agitadamente, lo vi con la poca luz que quedaba para mis ojos y de pronto, sentí el aire volver a entrar con fuerza en mis pulmones...
Y cada segundo que pasaba, fue más nítido... oh joven de los ojos verdes, si tan solo supieras que prefiero morir ahora y no una eternidad después...
Y mientras el preguntaba si estaba bien, mis dientes gritaban por tomar su sangre...