miércoles, 7 de noviembre de 2012

El grito

Camine dentro de ese salvaje bosque, o tal vez era una selva.
La tinta le enmarcaba y de sus bordes, salpicaba pequeños susurros al viento.
Gris, verde, gris, amarillo, gris, azul, gris, negro.
Camine mientras un zumbido se hacía más y más profundo, hasta que un grito me desgarro el alma.
Mire al frente, pero estaba dentro de mi, dentro de mi...
Pude ver mis ojos, mis manos y mi alma.
Allí estaba yo, en un bosque, balanceando mi cuerpo al sonido de un grito, mientras a mi cuello se le forma un moretón.
El grito se hacía más, y más fuerte.
y mi vista más y más cegada por la figura, mi figura, colgada de un árbol, riéndose a carcajadas de mi, burlándose de mi.
Ella es capas y tu no.
Se balanceaba, como de columpiarse se tratara, y yo le miraba. desde fuera de mi. Mi cuerpo jugaba, como cuando era niña. Solo que un hilo de sangre se inyecto en esos ojos, mis ojos.
Y entonces el bosque ardió.

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